Sudoku
Números del 1 al 9 sin repetir en cada fila, columna y caja.
¡Felicidades, lo lograste!
¿Empezar un juego nuevo?
Cómo se juega
- Elige el nivel (Fácil, Medio o Difícil) y pulsa Nuevo juego. El tablero trae algunos números ya puestos: esos no se pueden cambiar.
- Toca una casilla vacía. Se resalta junto con su fila, su columna y su caja de 3×3 para que veas qué números ya están usados.
- Pulsa un número del teclado en pantalla. En la computadora también puedes escribir con el teclado (1 a 9), moverte con las flechas y borrar con Retroceso.
- La regla es una sola: cada fila, cada columna y cada caja de 3×3 debe tener los números del 1 al 9 sin repetir ninguno.
- ¿Dudas entre dos números? Activa Notas y apúntalos en pequeño dentro de la casilla. Vuelve a pulsar Notas para escribir números normales.
- Con Borrar vacías la casilla elegida y con Deshacer regresas el último paso.
- Si te atoras, Pista pone el número correcto en la casilla elegida (o en una al azar). Comprobar marca en rojo los números equivocados; si prefieres verlos al momento, activa «Marcar errores al escribir».
- Al llenar bien las 81 casillas verás tu tiempo y, si lo mejoras, tu nuevo récord. Si cierras la página a medias, la partida se guarda en tu dispositivo.
Sobre el sudoku
Aunque hoy lo asociamos con Japón, el sudoku moderno nació en Estados Unidos. En 1979, un arquitecto jubilado llamado Howard Garns publicó en una revista de pasatiempos un acertijo al que llamó «Number Place». Años después, una editorial japonesa lo adoptó, afinó sus reglas y lo bautizó con una abreviatura de la frase «los números deben estar solos»: sudoku. A mediados de la década de 2000 saltó a los periódicos de todo el mundo y desde entonces nos acompaña en salas de espera, cafés y sobremesas.
Lo bonito del sudoku es que no requiere hacer cuentas. Los números son solo símbolos; podrían ser letras o colores y el juego sería el mismo. Lo que se ejercita es la lógica, la atención y la memoria de trabajo, porque hay que recordar qué cifras faltan en una fila mientras se revisa una caja. Dedicarle un rato cada día ayuda a mantener la mente ágil y, además, tiene un efecto tranquilizador: durante unos minutos el mundo se reduce a 81 casillas.
Algunos consejos para disfrutarlo más. Empieza por las filas, columnas o cajas que ya tienen más números; ahí es más fácil descubrir cuál falta. Elige una cifra, por ejemplo el 5, y recorre las nueve cajas preguntándote dónde puede ir en cada una. Si una casilla admite dos opciones, apúntalas con las notas en lugar de adivinar: en un sudoku bien hecho nunca hace falta probar al azar. Y si te atoras, pedir una pista no es trampa; es una forma de aprender la jugada que no veías.